Ladi es la perra de 17 años de mi amigo Justo.

La siguiente nota escrita por mi amigo, bien pudo ser el epitafio de Ladi:

Esta nota va dirigida a ti, que has desenterrado lo que queda de esta triste caja de carton y la has abierto para comprobar lo que contenía: Solo huesos, una pequeña manta y una pelota de goma, ya ves, quien sabe cuanto tiempo llevarán ahí pero, por favor, respeta su contenido, pues durante 17 años muchas de las sonrisas de una familia, quizás como la tuya, se debieron al pequeño ser cuyos restos tienes delante.

Su sepultura no tiene más dignidad de la que pudieron darle sus dueños cuando lo enterraron entre dos laureles un lejano 19 de Febrero de 2006, humilde cartón de una caja de pañales. Dentro un tesoro, el más grande para quienes lo dejaron allí. Comparte con nosotros su incalculable valor y respétalo. “Ladi” era su nombre y es un trozo de la historia de mi vida.

Lo siento mucho, Justo :-(